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¿Puedo utilizar mi cuenta bancaria personal para mi negocio?

En mas de una ocasión me han preguntado si se debería tener una cuenta bancaria distinta a la cuenta personal para el negocio.

Sobre todo cuando se piensa entrar a la formalidad, o cuando se tiene la idea de hacer las cosas bien desde un principio al emprender una idea.

El confusión en gran medida, surge cuando los ejecutivos del banco nos preguntan a la hora de abrir una cuenta, si queremos una de ahorro (personal) o una para el negocio (fiscal).

De hecho, en algunos bancos bajo esa idea hacen el cuestionamiento al futuro cuenta-habiente pues los tipos de cuenta difieren uno de otro únicamente respecto de algunos productos y/o servicios digitales, y de los saldos promedio mínimos para no cobrar comisión por manejo de cuenta.

Respecto de los servicios mas comunes que difiere una de la otra, por ejemplo, es el poder expedir un cheque o el poder dispersar el pago de la nómina a tus trabajadores con la cuenta del negocio, «la fiscal pues».

Pero vamos, de entrada debes tener en cuenta que para poder hacer deducible una erogación, la autoridad permite además del uso del cheque, la transferencia de fondos o el pago directamente con tarjeta y estos servicios actualmente lo tienen todos (o casi todos) los tipos de cuentas en la mayoría de los bancos.

Así que, en ese sentido, no importa si utilizas una cuenta para ambos fines para la autoridad todas las cuentas son fiscalizables.

Incluso, uno de los cambios recientes en el código fiscal de la federación (CFF) y su reglamento es precisamente eso, que dentro de la contabilidad de todo contribuyente van incluidos entre otros:

Los estados de cuenta bancarios y las conciliaciones de los depósitos y retiros respecto de los registros contables, incluyendo los estados de cuenta correspondientes a inversiones y tarjetas de crédito, débito o de servicios del contribuyente, así como de los monederos electrónicos utilizados para el pago de combustible y para el otorgamiento de vales de despensa que, en su caso, se otorguen a los trabajadores del contribuyente.

-Fracción IV Artículo 33 del Reglamento del CFF

Es decir, que no importa realmente el número de cuentas bancarias que tengas a tu nombre, en un momento dado, la autoridad puede solicitar información de los movimientos en ellas.

Sin embargo, es normal que al inicio de todo negocio el empresario utilice su (única) cuenta bancaria para disponer de recursos que le permitan realizar la actividad: cuenta de nómina -si aun sigue trabajando-, la cuenta de su esposa, la de ahorros inclusive la de un familiar.

Ya sea para recibir o pagar un compromiso el empresario recién nacido acude a este tipo de prácticas que si bien no están del todo mal, si lo están cuando de salud financiera se trata.

Actualmente, mas de un gurú de las finanzas personales recomienda siempre SEPARAR el dinero.

Comentan que lo mas saludable para nuestras finanzas siempre será tener un tercer apartado, o una tercera cuenta que nos permita llevar un ahorro por separado de la cuenta de los gastos personales y la del negocio.

Necesitarás ser muy cuidadoso y precavido con los movimientos para no revolver un asunto con otro, así que si no eres de los que lleva ese tipo de control te recomiendo, en la medida de lo posible que los separes para evitar confusiones, primero contigo y luego con la autoridad.

Llevar el control del dinero en cuentas separadas tiene sus beneficios, entre ellos:

  • Reduces en gran medida mal gastar el dinero de tu negocio en gastos personales.
  • Derivado del punto anterior podrás identificar plenamente el dinero que es tuyo y que puedes disfrutar en cualquier momento.
  • Podrás realizar presupuestos personales y de tu negocio sin problemas de mezclar movimientos.
  • Podrás realizar con mucho mayor rapidez tu conciliación bancaria al comparar la cuenta bancaria del negocio con tu contabilidad.
  • Evitar trabajo de mas, pues en tu contabilidad podrás registrar únicamente los movimientos que tengan que ver con tu negocio.

En estos últimos meses ha sido muy popular este término, y no es mas que esa situación en la que la autoridad conoce (debido a su base de datos) que tus ingresos son superiores a tus egresos.

O al menos los ingresos que declaras.

En este sentido, utilizar una misma cuenta bancaria para ambos fines puede tener el riesgo de que cualquier deposito sea considerado como un ingreso de negocio.

Así que, independientemente de la forma en la que vengas trabajando deberás identificar lo mas posible los depósitos que ingresen a la cuenta que hayas designado para los gastos personales.

Si por alguna razón caes en discrepancia fiscal (porque todos somos susceptibles), deberás explicarle a la autoridad de qué provienen cada uno de los depósitos en tus cuentas bancarias. De no haber pruebas de que no provienen de tu negocio, la autoridad podrá exigirte el pago de los impuestos correspondientes.

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