Llegué a vivir con un solo foco prendido.
Tengo 3 espacios: sala, comedor, cocina. Pero hubo una ocasión en la que solo funcionaba uno.
Primero se fundió el del comedor.
“Luego lo cambio”, pensé.
Después el de la cocina. “Total, con el de la sala basta.”
Y ahí estaba yo. Viviendo en penumbra. Como si fuera normal.
Hasta que me pregunté: ¿Por qué carajos estoy viviendo así?
Si hubiera llegado visita, me hubiera dado pena. Pero como no venía nadie, me acostumbré.
Eso es lo peligroso. Te acostumbras.
Una puerta que no cierra bien. Pantalones descosidos. Un proceso en el despacho que te roba 2 horas cada mes. Tu software contable que solo funciona en UNA computadora.
Cosas "chiquitas" que te van bajando el estándar de vida sin que te des cuenta.
Hasta que un día volteas y piensas: “¿Cómo llegué aquí?"
Decidí algo simple: una reparación por día.
Cambié los focos. Arreglé la puerta. Cosí los pantalones. ¿Sabes qué descubrí? Que arreglar cosas no solo mejora tu espacio. Te hace sentir en control.
Hoy es domingo. Día perfecto para ver qué has estado aceptando como “normal” pero que en realidad te está jodiendo.
Puede ser algo físico (tu casa, tu oficina) o algo en tu negocio (procesos que te quitan tiempo, herramientas que ya no sirven).
Mañana empieza la semana. No la empieces igual que las últimas 50.
En mi caso, uno de esos “focos fundidos” era procesar XMLs manualmente. Me robaba horas. Hasta que dije basta y automaticé con mi app: TodoConta.
¿Tú qué vas a arreglar esta semana?
P.D. Hablando de cosas que dejamos "para después"...
Preparé un audio de 10 minutos sobre los 3 errores que mantienen a la mayoría de contadores cobrando poco (yo cometí los 3).
Si te interesa, lo puedes escuchar aquí: todoconta.com/entra
Son 10 minutos que pueden cambiar cómo cobras tus servicios.
Si deseas darte de baja, clic aquí.
